CIC presente en articulación para la gestión de riesgo de desastres

El lanzamiento de la Comunidad de Práctica para la Gestión de riesgo de Desastres en América Latina y el Caribe, perteneciente a la Alianza Conjunta de las Iglesias (ACT, por sus siglas en inglés), tiene lugar justo a un año exacto de concluido en La Habana un encuentro de representantes de diversas organizaciones que trabajan la temática de la ayuda humanitaria, la prevención y reducción del riesgo de desastres, y la respuesta a las emergencias.

El 16 de septiembre del 2019 concluía el Taller de Formación de Capacitadores y Capacitadoras del Manual Esfera, con el objetivo de fortalecer la colaboración, coordinación y participación en los sistemas humanitarios nacionales, así como en toda la región de América Central y el Caribe. Este taller significó el inicio de un proceso organizativo que ha permitido la conformación ahora de esta Comunidad, en articulación con profesionales y organizaciones de la sociedad civil y del Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres en América Central y República Dominicana (CEPREDENAC).

La nueva iniciativa se define como una red regional de primera línea para hacer frente a los desafíos contemporáneos apoyando a las personas que sufren el impacto de los desastres naturales, guerras y conflictos. Este empeño busca fortalecer las capacidades de líderes de base y la concientización de la necesidad de reducir vulnerabilidades, ayudando a las poblaciones menos privilegiadas a adaptarse al cambio medioambiental, e influyendo en las instancias de gobierno y otros decisores para salvaguardar los derechos humanos de todos los ciudadanos.

En un esfuerzo común de hacer aportes significativos en el proceso de fortalecimiento de capacidades de ACT Alianza en la región, el equipo de trabajo que conforma este grupo, en reunión virtual repasó los antecedentes para la constitución de la comunidad de práctica en Gestión de riesgo de Desastres, aprobó los documentos normativos para su accionar y consensuó su plan de trabajo inmediato.


Foro Cuba ACT Alianza, presidido por el Consejo de Iglesias de Cuba, durante la respuesta a la emergencia provocada por el huracán Irma 2017

Foro Cuba ACT Alianza, presidido por el Consejo de Iglesias de Cuba, durante la respuesta a la emergencia provocada por el huracán Irma 2017


Al momento de elección del Equipo Moderador de esta estructura se seleccionó a María Luisa Navas Zorrilla, del Consejo de Iglesias de Cuba, organización miembro de ACT Alianza, como Moderadora del primer liderazgo de la Comunidad de Práctica, y a María Amparo Peña y Jairo Barriga, como integrantes del Equipo Facilitador Regional en calidad de Vice Moderadores.

En palabras de la nueva Moderadora “este es un gran reto para el trabajo con los más necesitados, pero lo asumo con la seguridad que brinda el trabajo colectivo y la guía y experticia de los miembros regionales de ACT Alianza y otras organizaciones basadas en la fe”. Navas Zorrilla, coherente con su espiritualidad cristiana pidió a Dios les acompañara en este nuevo desempeño.

El acta constitutiva de la comunidad de práctica para la Gestión de riesgo de Desastres en América Latina y el Caribe fue aprobada por unanimidad por los participantes en el cónclave.

Los miembros de esta comunidad de práctica están comprometidos con la preparación para emergencias y la respuesta humanitaria que garantice una mayor participación de las comunidades afectadas y de las organizaciones locales y nacionales, en la reducción del riesgo de desastres y la resiliencia.

Fotografía: Pobladores del municipio Regla durante la recuperación de los daños provocados por el paso de Tornado de enero de 2019 en la capital cubana







Un gran amigo de Cuba

A 10 años de su partida física, recordamos a un gran amigo de Cuba: el Reverendo Lucius Walker. Recordamos con gratitud infinita los grandes esfuerzos de Lucius por tender puentes de solidaridad entre los pueblos de Cuba y Estados Unidos y particularmente entre los cristianos cubanos y norteamericanos, enfrentando con valentía y contundencia las restricciones del Bloqueo.
Durante la difícil década de los 90s, como líder de Pastores por la Paz, estuvo organizando grupos de activistas y religiosos norteamericanos que venían a Cuba trayendo consigo productos de primera necesidad que, mediante el Comité de Distribución, fueron repartidos para beneficio de miles de familias cubanas, a través de varios años.
Trabajando en coordinación con el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, nuestro Consejo de Iglesias de Cuba, el Centro Martin Luther King y otras instituciones u organizaciones estatales y religiosas, fueron distribuidos transportes, equipos médicos, medicamentos, sillas de ruedas, bastones, computadoras y una gran diversidad y cantidad de productos imprescindibles, que contribuyeron a satisfacer necesidades de decenas de miles de cubanos y a facilitar la labor de centros dedicados al servicio social, religiosos o estatales.
Organizaciones ecuménicas cubanas tuvieron el honor y el placer de recibir en múltiples ocasiones a estos grupos de Pastores por la Paz y en particular a su líder, el querido amigo Rev. Lucius Walker, por cuya vida, amistad y fidelidad damos siempre muchas gracias a Dios.

 




Hogares seguros para acoger la Vida

Les compartimos una muestra en fotos de la ayuda y respuesta que estará implementando el Consejo de Iglesias de Cuba en conjunto con el Ministerio de Salud Pública y el apoyo de Care Internacional y el pueblo de Canadá. Se trata de una ayuda desinteresada para apoyar y fortalecer los servicios de asistencia médica en varios hogares de ancianos del país en medio de la difícil situación epidemiológica mundial y los esfuerzos del Estado por su control en Cuba.

Esta apoyo va encaminado a mejorar las capacidades de prevención de adultos mayores y personal sanitario en 6 hogares de ancianos de los municipios Santa Clara y Guanabacoa, en las provincias Villa Clara y La Habana.

“Hogares seguros para acoger la Vida” es el nombre de esta iniciativa que con recursos puntuales y con apoyo financiero de la Embajada de Canada y fondos de emergencia de CARE Internacional componen la ayuda para garantizar productos de protección e higiene personal e institucional, además de dejar instaladas capacidades técnicas para garantizar la bioseguridad y el apoyo psicosocial.

La Respuesta se ha conformado como un proceso de articulación público-privada dando continuidad a buenas prácticas de gestión desarrolladas en el país que impulsan el desarrollo de iniciativas locales ante las dificultades para adquirir medios de protección. Estado, Iglesia y trabajadores por cuenta propia se articulan para la confección de ropa sanitaria y nasobucos necesarios en los Hogares seleccionados y dejar vínculos creados para el futuro.

La ayuda beneficiará a 581 personas, entre ancianos y trabajadores sanitarios en los Hogares 1, 2, 3 y San Vicente de Paula en Santa Clara, y San José y 13 de Marzo en Guanabacoa. Además de seis costureras por cuenta propia y todo un personal vinculado al sistema de salud municipal y el Programa de Vida y Salud Comunitaria del Consejo de Iglesias de Cuba que aprenderán de manera conjunta buenas prácticas de gestión de riesgos epidemiológicos.

Esta labor humanitaria y ecuménica es muy inspiradora y edificante.
¡Sé el Amor que deseas ver en el mundo!