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Consejo de Iglesias de Cuba en 3er Foro Cristiano Mundial

Con una bienvenida a Colombia por parte de las iglesias de este país latinoamericano dio inicio el Tercer Encuentro del Foro Cristiano Mundial que tiene como lema del evento “Permanezca el amor mutuo”, una invitación realizada a los hebreos en el Nuevo Testamento y que vuelve a convidar a cristianas y cristianos en la actualidad. El Consejo de Iglesias de Cuba participa en la cita, representado por su presidente Reverendo Antonio Santana y su Secretario Ejecutivo, Reverendo Joel Ortega.

En un primer momento, los organizadores presentaron el Foro y el evento, dando paso a los saludos del Consejo Mundial de Iglesias y a una presentación desde la perspectiva bíblica para “Reconocer a todos en Cristo,  y a Cristo en todos”, momento que sirvió para compartir las distintas historias de fe de los participantes.

El evento analizará temáticas comunes a las religión cristiana como son la discriminación, la persecución, y el martirio. Así mismo abordará el tópico “Llamado a la Misión,  Percepciones de Proselitismo: Una conversación mundial”.

Durante los días del encuentro, que se extiende hasta el 27 de abril, se sucederán presentaciones y conversaciones con importantes personalidades del mundo cristiano, como son Gina Zurlo, Co-autora de la Enciclopedia Mundo Cristiano (World Christian Encyclopedia), el Director General de Sociedades Bíblicas Unidas, Mike Perreau o la investigadora Gabrielle Thomas, autora del estudio Aprendizaje receptivo entre Iglesias.

Grupos intereclesiales por región, analizarán además el futuro del cristianismo mundial, sus desafíos y las expectativas en las comunidades cristianas de base, que apuestan por afrontarlo juntos en fe y esperanza.

El día 27, como clausura del evento se leerá un mensaje del Encuentro Mundial del Foro Cristiano.

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Galería Huracán Irma

Huracán Irma
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Los líderes religiosos instan a que se adopten medidas

image_preview3Más de 20 líderes religiosos –junto a representantes de la juventud, de la política y de la sociedad civil– se sentaron para tomar un almuerzo excepcional durante la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21) en una mesa con su servicio de cubertería completo, pero sin comida, para manifestar públicamente su hambre de justicia climática. Este acto formó parte de las iniciativas de la campaña Ayuno por el clima que se llevaron a cabo el 1 de diciembre en París.

Yeb Saño, antiguo negociador principal de Filipinas para cuestiones climáticas; el Reverendísimo Dr. Thabo Makgoba, arzobispo de Ciudad del Cabo; y el imán Ibrahim Saidy, de Noruega, fueron algunos de los ‘comensales’ que participaron en este Ayuno por el clima en la cumbre del clima de París.

El evento brindó a los activistas la oportunidad de explicar a los periodistas y delegados de la COP21 por qué habían elegido abstenerse de consumir alimentos: para mostrar su solidaridad con las comunidades más afectadas por el aumento de la temperatura mundial y hacer un llamamiento urgente en pro de la justicia climática.

Otros de los líderes religiosos que se sentaron en la mesa sin comida fueron la arzobispa Antje Jackelen, primada de la Iglesia de Suecia, iglesia miembro del Consejo Mundial de Iglesias (CMI); el obispo de Salisbury, el Reverendísimo Nick Holtam; y el Rev. Dr. Martin Junge, secretario general de la Federación Luterana Mundial (FLM).

Otras 10 000 personas en todo el mundo participaron en la iniciativa internacional, que se repite el primer día de cada mes. Además de la manifestación, el día de ayuno por el clima en la COP21 incluyó también un evento paralelo oficial en la conferencia sobre el clima y la celebración del final del ayuno.

Junge destacó la dimensión espiritual del ayuno al hablar de la iniciativa interreligiosa: “Desde tiempos inmemoriales hemos ayunado para dar espacio a la renovación en nuestras mentes y corazones. Por lo que cuando ayuno por el clima, lo hago en primer lugar para lograr ese espacio mental y esa profunda concentración para pensar en las personas vulnerables que más padecen los efectos del cambio climático”, dijo el principal dirigente de la FLM.

“El cambio climático es una cuestión de justicia intergeneracional. Por eso estoy ayunando por el clima prestando especial atención a la juventud, quienes ya están cargando –y cargarán– con el peso de lo que sucederá si seguimos sin hacer nada al respecto”, añadió Junge.

Para la arzobispa Dra. Antje Jackelén ayunar siempre es un poderoso recordatorio de la interdependencia entre los pueblos, y entre estos y el planeta. “El ayuno por el clima es una expresión del compromiso mundial de la iglesia en todo el mundo”, dijo Jackelén. “Para todas nuestras iglesias que participan en la iniciativa, esta es una cuestión de liderazgo, valores, estilo de vida y justicia”, añadió la dirigente de la iglesia sueca.

El secretario general de ACT Alianza, el Dr. John Nduna, ayunó en solidaridad con quienes no tienen comida en la mesa debido al cambio climático. “Como comunidad internacional es nuestra responsabilidad velar por que se tomen medidas para frenar el cambio climático y resolver los problemas que afectan a las comunidades, por el bien de quienes no tienen nada que comer, cuyos hijos se van a la cama con hambre”, declaró.

Más tarde ese mismo día los que siguieron el ayuno se reunieron en una pequeña iglesia del centro de París para romper el ayuno de 24 horas y celebrar con una cena la unidad y las soluciones para un futuro mejor. Los organizadores calculan que unas 10 000 personas en el mundo ayunaron para reclamar acción por el clima.

Al dirigirse a los participantes en la celebración, Yeb Saño, quien inspiró la campaña de Ayuno por el clima, recordó que la iniciativa es también un mecanismo para presionar a los negociadores reunidos en la COP21. “Queremos pedir a los líderes del mundo reunidos aquí en París, que, por favor, no defrauden al mundo; el mundo entero les está observando”, dijo.

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Navidad sin panderetas

clip_image002[4]En aquel tiempo, el Estado de Israel llevaba una política de colonización sobre las tierras palestinas. Mientras ocupaba militarmente toda Palestina, el gobierno había construido un muro de separación de más de 730 kilómetros de largo, carcomiendo  ampliamente los territorios ocupados. Los habitantes de Palestina debían pasar por múltiples check-points para poder desplazarse. Las autoridades decretaban arbitrariamente el cierre de los puestos de control e impedían toda circulación de los moradores de los territorios ocupados.

Los militares israelíes, quienes controlaban los check-points, retardaban a menudo el pase a las mujeres embarazadas que acudían al hospital para dar a luz. Durante los siete primeros años de este muro de la vergüenza, 69 bebés han nacido en los puestos de control, mientras 35 recién nacidos y 5 mamitas murieron en la espera. Se trataba de tratos crueles e inhumanos, considerados por las leyes internacionales de entonces como crímenes contra la humanidad.

“Había viajado a visitar a mis familiares en Egipto y en el camino de vuelta hacía Gaza, el punto de control fue completamente cerrado por los Israelíes, contaba Al-Astal. Estaba a punto de dar a luz. Ya había empezado el trabajo varias horas antes. Al fin, vino una ambulancia que me llevó al hospital Al-Areesh en el Sinaí, pero  di a luz en la ambulancia. Le puse a mi hija el nombre de Ma’abar (“Travesía” en árabe) para recordar los dolores y dificultades que ambas hemos conocido en el check-point de Rafah.”

Cuando nuestros descendientes leerán estos relatos de horror, se preguntarán cómo hemos tolerado durante más de setenta años semejante situación de apartheid. La narración del evangelio de la Navidad describe una situación semejante en los tiempos del nacimiento de Jesús. Una ocupación romana brutal de Palestina le hace pesada la vida a la población: las tierras son confiscadas y los campesinos sin tierras trabajan como jornaleros. Hay inseguridad por todas partes y la revuelta estalla en desesperación. Herodes, vendido a los intereses del imperio, mantiene su régimen con terror y sangre. Un censo impuesto por Roma obliga a todos los habitantes a registrarse para pagar impuestos a Cesar. “En el tiempo en que Herodes era rey de Judea… el emperador Augusto ordenó que se hiciera un censo de todo el mundo. Este primer censo fue hecho siendo Cirenio gobernador de Siria. Todos tenían que ir a inscribirse a su propio pueblo. Por esto, José salió del pueblo de Nazaret, de la región de Galilea, y se fue a Belén, en Judea, donde había nacido el rey David, porque José era descendiente de David. Fue allá a inscribirse, junto con María, que estaba comprometida para casarse con él y se encontraba encinta. Y sucedió que mientras estaban en Belén, le llegó a María el tiempo de dar a luz. Y allí nació su primogénito, y lo envolvió en pañales y lo acostó en el establo, porque no había alojamiento para ellos en el mesón.” (Lucas 2, 1-7)

Navidad es la historia de esta pareja joven, María y José, repetida millones de veces durante los últimos dos mil años: familias pobres, sin techo, aplastadas por los impuestos y las deudas, oprimidas por regímenes autoritarios, colonizadas por naciones extranjeras, obligadas de huir la violencia de los Herodes exiliándose para salvar la vida de sus hijos. Navidad se está perpetuando en la Palestina del siglo XXI en medio de un pueblo sometido al apartheid que resiste de todas sus fuerzas a la ocupación de su territorio y se niega a desaparecer.

Navidad es un camino de libertad para los oprimidos, un camino si trampas, ni check-points, ni panderetas que separan a los pueblos y los condenan a excluirse mutuamente. Navidad, es el sueño de una tierra de libertad, de un jardín maravilloso, lleno de niños de diferentes colores, razas y lenguas, hijos et hijas de la Vida, en paz, en seguridad y en armonía.

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El secretario general del CMI pronuncia un discurso en la reunión de alto nivel de la cumbre del clima

image_preview“Estamos convencidos de que servirán al mundo exhibiendo lo mejor de la creatividad y la capacidad humanas”, dijo el Rev. Dr. Olav Fykse Tveit, secretario general del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), el 8 de diciembre, en su discurso ante la reunión de alto nivel del 21º período de sesiones de la Conferencia de las Partes (COP21) en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), en París.

Tveit hablaba en nombre de los más de 150 líderes de varias tradiciones religiosas de todos los continentes habitados que firmaron el pasado octubre una declaración, la cual fue presentada a Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la CMNUCC.

El secretario general del CMI señaló que la COP21 es “el momento oportuno de ejercer un liderazgo real y visionario, y que es un deber moral ineludible de todos los gobiernos ponerse de acuerdo respecto a medidas concretas y mensurables para lograr la justicia climática mundial y el establecimiento de alianzas que aumenten la resiliencia al cambio climático”.

La Declaración de Líderes Religiosos y Espirituales dirigida a la serie de sesiones ministeriales de alto nivel de la COP21, a la que Tveit hizo alusión, fue distribuida previamente por la CMNUCC a todas las partes en la negociación de París.

Los firmantes de dicha declaración pedían un acuerdo mundial justo, ambicioso y vinculante, aplicable a todos los países, para la eliminación progresiva de las emisiones de gases de efecto invernadero y la adopción paulatina de energía renovable 100% para 2050, a fin de mantener el aumento de la temperatura de la Tierra por debajo de los 1,5 °C a 2 °C por encima de los niveles preindustriales.

“La COP21 es el momento oportuno para emprender una transformación personal y estructural sin precedentes”, añadió Tveit, aludiendo a la esperanza y al “momento de la verdad” que representa la cumbre del clima.

“La personas de todo el mundo que sufren hoy los efectos del cambio climático, y seguirán sufriéndolos mañana, tienen la esperanza -y el derecho de tenerla- de que harán ustedes contribuciones significativas para reducir las emisiones mundiales de carbono”, afirmó.

En su mensaje de esperanza Tveit también reconoció los cambios que ya se están produciendo en todo el mundo.

“Muchos están cambiando sus prioridades y sus estilos de vida para proteger el planeta. Por lo que son muchos los que nos acompañan, física o simbólicamente, en la peregrinación de justicia climática y paz”, dijo.

Tveit prosiguió haciendo alusión a los numerosos actores de los sectores financiero y empresarial que están cambiando sus inversiones y prácticas, y apostando por la descarbonización, las energías renovables y los nuevos métodos de producción y transporte.

Tveit terminó su discurso diciendo: “Ya ha empezado a hacerse el cambio hacia una economía más ecológica y todos debemos hacer lo propio. Las generaciones futuras dependen de nosotros”.

Antes, ese mismo día, Tveit asistió al 7º Foro de Innovación Sostenible, organizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente en el Estadio de Francia. Asistió como ponente a una mesa redonda sobre el papel de la ética y la fe en las soluciones para el cambio climático. Asimismo se reunió personalmente con el ecologista, antiguo vicepresidente de los Estados Unidos y ganador del Premio Nobel de la Paz, Al Gore.