Colorear la esperanza es una cosa muy seria

PorComunicaciones CIC

Colorear la esperanza es una cosa muy seria

Tal vez lo que nunca imaginó la Junta Mensual de la Habana, Iglesia de los Amigos Cuáqueros, es que al comprar una casita en Marianao las sonrisas de niñas y niños le vendrían de vuelta. Habían hecho un diagnóstico antes de invertir ahí, justo en Calle 43 #8818 % 88 y 90, porque siempre han preferido estar y hacer por la comunidad.

Y, en lo que pasaba el tiempo y la idea se iba concretando, la comunidad les reconocía ya no solo como los nuevos. En el barrio la mayoría dicen la escuelita, aunque Nataly, una de las vecinas ya indica: mi iglesia. Es precisamente lo que se necesita para poder “colarse entre la gente”. Confieso que un día que estaba de tránsito en La Habana por otras cuestiones de trabajo eclesial, Roselid, parte del equipo de coordinación del proyecto, me mostró la casa de una de las niñas que forman parte de “Coloreando la Esperanza”.

—Mira Yuli, ahí vive…

Antes de que terminara la frase una niña traviesa cruzaba a toda velocidad la sala de su casa para darle un beso a la maestra. Luego Rosy me cuenta una de esas historias que conmueven a cualquiera.

—Un día quisimos movernos un poquito y fuimos a un parque (ahora no recuerdo el nombre) y, antes de hacer eso, porque son como 40 niños y niñas los que forman parte del proyecto, le tuvimos que pedir permiso a los tutores o padres.

La mayoría de los comunitarios practica religiones de origen africano

La mayoría de los comunitarios practica religiones de origen africano

“Llegamos a la casa de esta niña preciosa. En ese momento la madre estaba en proceso de yaboraje, en el alatar. La niña era cuidada en la casa, pero debía estar cerca.  Le pedí permiso y tajantemente me dijo sí, para mí asombro. ” Porque la mayoría de la gente practica religiones de origen africano.

“Estas cosas pasan cuando ven el trabajo que hacemos como iglesia y la confianza que nos tienen. Cuidarlos, atenderlos, acompañarles”.

Pero a esta altura, la comunidad de los Amigos Cuáqueros ha entendido que ser clave importante en la vida de la comunidad es poder influenciar con esperanza sus vidas. La niñez se coloca entonces como eje movilizador.

Luego de esa experiencia en “vivo” los empecé a seguir en Facebook. Cada actividad figuraba como la oportunidad para motivar a mis contactos de la red de Zuckerberg. Pero, ¿cómo ser esa iglesia influyente (o mejor dicho, con otro tipo de pastoral) en Marianao? Pregunta que siempre me hago y encuentro respuesta en el propio proyecto.

Kirenia Criado, pastora de la iglesia de los Amigos Cuáqueros apoya en la formación del equipo en técnicas no violentas, haciendo tributo a la tradición que siempre han defendido por y para la cultura de paz.

—¿Qué objetivos tiene el proyecto?

—Promover el trabajo comunitario preventivo y la educación de los niños y niñas en el tema de la violencia y sus diferentes formas potenciando la creatividad en las distintas manifestaciones del arte y el juego en la búsqueda de soluciones no violentas a sus problemas cotidianos.

Perfil de facebook de la iglesia de los Amigos Cuáqueros en La Habana

Perfil de facebook de la iglesia de los Amigos Cuáqueros en La Habana

“En este segundo semestre se realizaron actividades especiales de Verano que impactaron a más niños de la comunidad. Se realizó un pinta calles donde se intentó embellecer el barrio con pinturas en las aceras, experimentando el arte efímero. También se realizó un encuentro deportivo en una zona cercana a la iglesia; un espectáculo de Títeres, la Fiesta del sabor… para incorporar nuevos hábitos alimenticios en la niñez y que los participantes degustaran nuevos platillos.

Me cuenta Mailé Vázquez, miembro del proyecto y narradora oral que desde 2016 el proyecto tiene vida. Y, como proyecto hay niños (as) que se van, otros (as) que llegan, pero lo mejor de todo es poder ver su crecimiento a través del tiempo. Son 4 años que las historias perviven en la vida de estas criaturas del cielo y en sus familiares.

Vía chat comenta que “la comunidad reconoce el trabajo de la iglesia, que además de la formación en una cultura de no violencia, educa valores como la solidaridad, el respeto, la honestidad, la gratitud, entre otros muchos.”

“Llegan de manera espontánea a un lugar considerado un espacio seguro para la niñez, donde prima el respeto de la-o-s una-o-s por la-o-s otra-o-s en la construcción colectiva de saberes. No se considera una amenaza que el proyecto comunitario se realice en una comunidad de fe cristiana aun cuando la mayoría de la-o-s niña-o-s y sus familias profesan otro tipo de religión (de origen africano). El proyecto también les ofrece a los niños y niñas beneficios para su enseñanza estatal. Incluso, a los más pequeños se les ejercitan en su motricidad para la posterior escritura y el gusto por la literatura”.

Mailé Vázquez, miembro del proyecto Coloreando la Esperanza y narradora oral

Mailé Vázquez, miembro del proyecto Coloreando la Esperanza y narradora oral

—Y, ¿de manera docente que se les enseña en el proyecto?

—Otros objetivos del proyecto a lograr es que las/os niña/os conozcan las diferentes manifestaciones de la violencia a las que puedan estar expuestos y tomen conciencia de ello a través de las artes y el juego.

“Propiciar el rescate de juegos tradicionales como forma sana de emplear el tiempo libre e incorporar el Bibliodrama como técnica psicodramática para el manejo de conflictos y el texto bíblico como proyecto de nuevas relaciones humanas.

“Ofrecer herramientas a las familias para la transformación del barrio y sus relaciones y Sensibilizar a los adultos en el tema de la violencia infantil y su repercusión. Crear, además, herramientas en los adultos (familiares de los niños y niñas) sobre cultura de paz y transformación de conflicto para el manejo de las relaciones familiares.”

Parte del equipo de trabajo del Proyecto Coloreando la Esperanza

Parte del equipo de trabajo del Proyecto Coloreando la Esperanza

Son 5 equipos de trabajo los que conforman las dinámicas para ser efectivos en lo que hacen. El área de música la atiende Danays María Martínez Valdés y Cristian Cuevas. Por su parte, Mailé Vazquez Avila  y Lisdainy Rodríguez atienden literatura y la tradición oral. Aramís Cué del Cristo  y Roselid Morales (Rosy de quién les hablé en el inicio) se encargan del teatro y de la plástica Sergio del Toro Domínguez y Adonys López Gómez.

Es fácil entender por qué el nombre de Coloreando la Esperanza, cosa que hacen con creces y siempre junto a la comunidad. Porque colorear es esperanza y en la vida de la niñez es cosa muy seria.

Por Yuliet Teresa VP

Fotos: Tomadas del perfil de Facebook de la Iglesia

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