Archivo anual 2016

PorComunicaciones CIC

Visita a Cuba, Michael Perreau, director de las Sociedades Bíblicas Unidas.

Michael Perreau llegó a Cuba con la intención de priorizar su sentido de la escucha, abrirse a las emociones de esta isla y aprender de la unidad y el trabajo que ha venido realizando el movimiento ecuménico cubano. Al menos, eso dejo entrever cuando comunicaba a este reportero los objetivos de su primera visita a nuestro país, en calidad de director general mundial de la Fraternidad de Sociedades Bíblicas Unidas (SBU).
En una conversación corta y sin los formalismos de las entrevistas o las técnicas periodísticas, casi apresurada por el limitado tiempo de su programa de visita, Mike Perreau, comenzaba a descubrir los objetivos de su estancia en Cuba, donde afirmó ver una gran colaboración entre las iglesias y dejó claro su propósito de motivar esos esfuerzos de unidad.
“La biblia nos une, dijo, y nos fortalece. Mi meta con esta visita a Cuba es motivarlos a servir cada día, a través de la biblia, a sus iglesias y al pueblo”.
A primera vista, se le advierte tranquilo, aunque expectante. No solo responde a preguntas, sino que las formula. Con el Reverendo Alain Montano, secretario ejecutivo de la Comisión Bíblica del Consejo de Iglesias de Cuba, inquiere sobre los proyectos que desarrolla la oficina que dirige e indaga sobre la recepción de los contenidos bíblicos en la población y los esfuerzos por llevar a cada cubano y cubana, la sagrada escritura. En cada pregunta, le asiste con su español, Melvin Rivera, director mundial de Publicaciones de la Biblia, quien también visita el país.
El director de las Sociedades Bíblicas, sabe a ciencia cierta en que momento concreto visita la isla. No solo en el contexto eclesial y ecuménico, sino también económico, social y político. Para corroborarlo, nos mira, sonríe y en inglés nos lanza a quemarropa una frase que demuestra su deseo de estar aquí y ahora, cuando suceden en Cuba tantos acontecimientos importantes para el futuro del país. “No queremos que la gente diga, dónde estaban ustedes mientras ocurría, porque junto a los cambios que suceden, nuestra misión es acompañar a las personas para que en sus vidas ocurra un cambio espiritual y positivo, también”.
Tal vez, es por eso que recurre constantemente a las preguntas. Constantemente busca informarse para alcanzar o mantener ese asombro que le llega en frases traducidas y que en los próximos tres días podrá constatar, vivir… La realidad cubana frente a él, en la segunda visita de su tipo, de un Director de las Sociedades Bíblicas Unidas.

 En la conversación se interesó en la marcha del Proyecto de traducción de la biblia al lenguaje de señas que se realiza en el país, donde, según palabras de Montano, existen más de 23 mil personas sordas, una buena parte de ellas presentes en más de 15 denominaciones evangélicas de la nación. También conoció que más de medio millón de biblias han sido distribuidas en los últimos años, gracias al apoyo de las Sociedades Bíblicas de Noruega, Australia, Canadá, Irlanda, Suecia, entre otras.
 Marcada por las señales de la renovación y de la actualización objetiva, también ocurre esta visita. Michael Perreau, comentó que además de los cambios que se originan en el país y en el mundo, hoy le interesa trabajar junto a Cuba en la inserción del ministerio que dirige en el panorama tecnológico y digital de los nuevos tiempos. “Una de las áreas en las que queremos ser agentes de servicios aquí, es en ayudar también a que además de en soporte impreso, la biblia esté disponible en formato digital. Pero también ayudarles para que la palabra de Dios impresa, este disponible para la gente que prefiere leer. Así es que nuestro contenido y nuestra innovación debe estar también dispuesta a su ayuda. Y es mi esperanza de que Cuba también dé una contribución a la Fraternidad en este sentido, porque el caminar que ustedes han recorrido hasta llegar a donde están, es muy importante también”.  

                                                                     2con Melvin Rivera (der) y Alain Montano (fondo)     1Michael Perreau, secretario general de las SBU    3Mike Perreau con el rev. Alain Montano

 

 

PorComunicaciones CIC

Mujeres cubanas escogieron la niñez como tema central del Día Mundial de Oración

Desde el año 1930 Cuba se insertó en la celebración ecuménica del Día Mundial de Oración, una iniciativa de mujeres cristianas de Estados Unidos y Canadá que lleva como lema “Informarse para orar y orar para actuar”.

Más de 170 países celebran cada año esta jornada en el primer viernes del mes de marzo. Por primera vez, después de varios intentos, Cuba fue aprobada para escribir el programa mundial de este día. Para ello, el comité organizador de la isla escogió como tema “Al recibir a las niñas y los niños, me reciben a mí”, una cita bíblica que recuerda la importancia evangélica del cuidado y la atención a la niñez y la infancia.

Según Ormara Noda, coordinadora de dicho comité, “cada año, cada país que lo escribe, cada celebración que nosotras hacemos, es una experiencia nueva que nos enriquece y nos conecta, nos relaciona con las mujeres del país escritor. Que hayamos sido nosotras este año las que hemos escrito el programa y llevemos a otras mujeres del mundo a reflexionar sobre nuestra realidad, nuestras iglesias y experiencias, es algo que nos llena de mucho gozo y también de mucha espiritualidad. Nos satisface que hayamos tenido el privilegio y la capacidad de organizar un programa por el que mujeres de todo el mundo están conectadas con nosotras a través de la oración.”

El Reverendo Joel Ortega Dopico, Presidente del Consejo de Iglesias de Cuba, consideró como relevante este hecho “dado todas las características que tiene nuestro pueblo, donde hoy podemos vivir en amplitud la libertad religiosa, no solamente entre las distintas ramas del cristianismo, sino también las ocho religiones que están presentes en el país.”

El programa del DMO comenzó en Cuba con un culto ecuménico celebrado el pasado día 4 en la Primera Iglesia Presbiteriana Reformada de La Habana.

Rosangela Oliveira, Directora Ejecutiva del Día Mundial de Oración, expresó que “esta celebración aquí es muy simbólica porque en Cuba se ha dado prioridad a la niñez y a algunos derechos como la educación. Es algo que está garantizado, la prosperidad de los niños, vivir para educarse y no estar trabajando como es muy común en algunos países donde todavía es una lucha para establecer e implementar los derechos a la educación.”

Muchos fueron los motivos de oración propuestos por las mujeres cubanas relacionados con el contexto en la región, entre ellos, la salud de las miles de personas afectadas por la epidemia del Zica.

“La liturgia también tiene que abrir espacio para la oración por el momento presente, por lo cual fue muy bueno incluir este motivo. Decimos que el Día Mundial de oración no es sólo orar como un acto aislado de la vida cotidiana. La oración implica acción. Uno de los resultados de este proceso es la toma de conciencia de los problemas que tiene la gente en un país y esto ayuda también a las personas de otros países a tomar conciencia de sus propios problemas, de su propia situación”, según Oliveira.

Sobre ésto Dopico añadió, “el mensaje que damos es el del compromiso de Cuba y la disposición de siempre ayudar, de siempre dar un paso en favor de aquellos que están en necesidad.”

El programa mundial por la jornada de oración, preparado por mujeres de varias regiones de Cuba, incluye también estudios bíblicos, un culto para niños y niñas y la sistematización de informaciones sobre la realidad cubana.

“Estamos orando en el momento correcto para Cuba”

El Día Mundial de Oración y las actividades que integran el programa en Cuba se celebran en una fecha próxima a la visita a la isla del Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, como parte del proceso de normalización de relaciones entre ambos países.

“En el caso del bloqueo son ya muchos años de algo que consideramos que es injusto, porque es inhumano en sí mismo. En este contexto de búsqueda de normalización de relaciones con los Estados Unidos el propio presidente pidió al Congreso que tuviera en cuenta el hecho de que fuese levantado el embargo. Creemos que esta oración no sólo de los cubanos, sino de millones de cristianos alrededor del mundo, sea no solamente escuchada por Dios, sino también por aquellos que pueden tomar la decisión de levantarlo”, expresó Dopico.

Por su parte, Oliveira añadió que “hacer la celebración en Cuba en este momento en que muchas cosas están cambiando nos hace sentir que estamos orando en el momento correcto para Cuba. Es un tiempo en que ustedes están experimentando un reencuentro, una nueva aproximación con países con los que no estaban pudiendo tener relaciones diplomáticas, especialmente Estados Unidos. Es una etapa que se está superando. Nuestra oración es parte de ese proceso de diálogo, de reencuentro, de respeto mutuo y de la búsqueda de la justicia y paz”.

El movimiento ecuménico ha tenido un rol activo en la lucha internacional por la eliminación del bloqueo contra Cuba que, aún cuando se haya avanzado en algunos aspectos, en otros como el financiero experimenta un recrudecimiento. Sobre ésto, Oliveira refirió que “las iglesias y la gente que entienden el impacto del bloqueo, especialmente en la vida de los niños y niñas, han orado, se han pronunciado y han buscado la manera de influir para que el embargo sea suspendido. Esto está presente todavía en nuestras oraciones y en lo material continuamos diciendo que necesitamos hacer más como iglesias y como pueblo para denunciarlo hasta que pueda terminar.”

El Día Mundial de Oración busca potenciar la solidaridad, la unidad cristiana y la reflexión sobre temas de la realidad, entendiendo el poder de la oración como acción eficaz del pueblo de Dios. Así mismo sirve para sensibilizar a los pueblos con las problemáticas de otras personas, países y culturas, y orar con y para ellos.

PorComunicaciones CIC

Sueños jóvenes para un ecumenismo comprometido

La importancia de la juventud como grupo social en los procesos de desarrollo de la iglesia, es entendida por la dirección y los proyectos que impulsa el CIC. Por ello, un encuentro, en uno de los salones de la institución con sede en La Habana, reunió a jóvenes líderes de diferentes confesiones de fe cristiana del país.

Además de representantes de la Iglesia Presbiteriana Reformada, la Fraternidad de Iglesias Bautistas, la Iglesia Cristiana Pentecostal, la Iglesia Santidad Pentecostal, la Iglesia del Nazareno, la Iglesia Misión Mundial de Pinar del Río y la Iglesia del Evangelio Completo, en la actividad estuvieron presentes coordinadores de los programas y áreas del CIC y miembros de la Iglesia Presbiteriana de Nashville, Tennessee, en Estados Unidos, de visita por estos días al Consejo.

El objetivo de la reunión fue intercambiar acerca del trabajo del programa de Juventud de la Institución, así como el quehacer actual y los proyectos que desarrollan las pastorales jóvenes de diferentes iglesias cubanas.

Durante casi tres horas, el intercambio arrojó luces al trabajo social que se genera en los espacios eclesiales y ecuménicos, en la importancia del aspecto formativo para la capacitación bíblico teológica juvenil y en las acciones de acompañamiento a experiencias concretas en toda la nación que demandan la presencia de los jóvenes cristianos.

Entre las opiniones más importantes estuvo la de volver a ganar los espacios donde tradicionalmente la juventud ha sido protagonista dentro de las iglesias, así como la necesidad de resignificar los valores éticos de este grupo etario.

Juicio aparte mereció el tema de la evangelización efectiva, para estas edades.

El cónclave demostró que la juventud cristiana experimenta una gran capacidad movilizador y se constituye en el motor principal de la sociedad y de los espacios donde se inserta. Sus sueños, ideas y proyectos redundarán en la unidad del movimiento ecuménico cubano.

PorComunicaciones CIC

“Es impresionante volver y continuar apoyando la obra de Dios en Cuba”

•    Entrevista realizada a Marco Herrera, director de las Sociedades Bíblicas Americanas y Luis Forlim, director general de la imprenta bíblica de las Sociedades Bíblicas de Brasil, por el equipo de comunicaciones del CIC

Llegan a la sede del Consejo de Iglesias de Cuba, como los amigos habituales de este pueblo al que han acompañado desde hace varios años en los andares teológicos. Marco Herrera, director de las Sociedades Bíblicas Americanas y Luis Forlim, director general de la imprenta bíblica de las Sociedades Bíblicas de Brasil están en nuestro país y conversan sobre la visita y los nuevos desafíos y oportunidades de las Sociedades Bíblicas en el contexto cubano actual. Han sido invitados a colaborar en la planeación de la imprenta bíblica en Cuba, única de su tipo en el país y a elaborar un plan de implementación en su primera etapa.

Marco Herrera (MH): Esta imprenta bíblica tiene el objetivo de proveer de forma continua y estable las publicaciones bíblicas a la iglesia cristiana en Cuba, en sus múltiples denominaciones -la iglesia protestante, las iglesias evangélicas, católicas y ortodoxas. Son cuatro, sus propósitos fundamentales: el evangelismo, la ayuda en la formación y educación de los pastores y laicos, el discipulado y la educación cristiana, y la publicación de materiales que difundan los valores bíblicos atendiendo a las más variadas necesidades de tipo social. En fin, que sea un instrumento para que la gente conozca qué es lo que Dios quiere decirles a través de su palabras.

Luis Forlim (LF): En Brasil tenemos la segunda imprenta más importante a nivel mundial en la producción de biblias, con una experiencia de 21 años en el área de las publicaciones e impresiones de la palabra de Dios. Para nosotros es un placer contribuir en el inicio de este gran proyecto que dará frutos, no solo para Cuba, sino también para gran parte del Continente. Ahora estamos en la fase de estudiar el contexto para comenzar la producción desde este país. La gran importancia de tener una gráfica propia es atender a las iglesias y producir para ellas y así contribuir a su crecimiento. Además de dinamizar la evangelización con los mensajes del movimiento protestante cubano.

MH: Es impresionante volver a este país, décadas después de nuestra primera visita a fines de 1999 cuando colaborábamos con la Comisión Bíblica de Cuba. Eran nuestros primeros pasos comunes, en las condiciones concretas en la que se encontraba el país. En aquel entonces el gobierno facilitaba la importación de biblias y material bíblico y contribuimos a establecer sistemas de recepción, control de inventarios y distribución en toda la nación.
Los desafíos se presentaban por todas partes para hacer llegar una biblia a cada cristiano de la isla, pero la creatividad propia del cubano, hizo posible la utopía. Fue una experiencia fundamental en nuestras vidas, donde llegamos a conocer a este pueblo, a quererlo y a unir los lazos de la amistad. Sin dudas es impresionante estar nuevamente aquí, ayudándoles otra vez a impulsar un nuevo sueño.
Un sueño que entraña responsabilidades en este escenario de apertura que vive el país hoy, de proveer alternativas de contenido bueno, de llenar vacíos de información con buenos materiales. La gente está buscando esos contenidos. El reto es proveerles mensajes eficaces, que les sean de beneficio espiritual. Hoy la infraestructura en Cuba está cambiando y desarrollándose y es la oportunidad para insertarnos en los cambios y difundir el mensaje y la palabra de Dios.

LF: Sin dudas es un honor contribuir en estos propósitos y hacerlo en este año, cuando se celebra el 75 Aniversario de la Creación del Consejo de Iglesias de Cuba. Una institución que ha conseguido congregar a las denominaciones y trabajar todos para la fe cristiana, en la obra de Dios para este pueblo.

MH: Nos unimos a las felicitaciones al CIC, que ha sido un instrumento de Dios en la vida de la iglesia cristiana en Cuba. El trabajo de esta organización que ha unido a muchos grupos de cristianos extendiendo el mensaje de paz, el mensaje de salvación del evangelio de Dios, ha sido clave.

        IMG_9309                            IMG_9320

PorComunicaciones CIC

Rev. Michael Lapsley visita el Consejo de Iglesias de Cuba

El rev. Michael Lapsley, vicepresidente del Consejo Sudafricano de Iglesias, compartió con líderes del Consejo de Iglesias de Cuba, en especial con su presidente, Rev. Joel Ortega Dopico, como parte del programa de su visita al país con motivo de la presentación de su obra “La redención del pasado. De la lucha por la libertad a la Sanación”, en la Feria Internacional del Libro de La Habana.
En su encuentro en el CIC, sostuvieron conversaciones sobre posibilidades de colaboración y trabajo futuro con el Instituto de Sanación de la Memoria, del cual es creador y director, dialogaron de la realidad eclesial y la participación de las iglesias en los procesos sociales actuales e intercambiaron experiencias del quehacer ecuménico en los diferentes contextos.
El rev. Lapsley ha dedicado más de 25 años a obras destinadas a acompañar a víctimas de la violencia en todo el mundo, desde su sobrecogedor testimonio de vida luego de perder ambas manos y un ojo a causa de un paquete bomba, cuando luchaba contra el Apartheid en Sudáfrica.
Dentro de su programa de visita también se encuentra la participación este domingo en el culto de la iglesia episcopal “Santísima Trinidad”, de La Habana.