Sueños jóvenes para un ecumenismo comprometido

La importancia de la juventud como grupo social en los procesos de desarrollo de la iglesia, es entendida por la dirección y los proyectos que impulsa el CIC. Por ello, un encuentro, en uno de los salones de la institución con sede en La Habana, reunió a jóvenes líderes de diferentes confesiones de fe cristiana del país.

Además de representantes de la Iglesia Presbiteriana Reformada, la Fraternidad de Iglesias Bautistas, la Iglesia Cristiana Pentecostal, la Iglesia Santidad Pentecostal, la Iglesia del Nazareno, la Iglesia Misión Mundial de Pinar del Río y la Iglesia del Evangelio Completo, en la actividad estuvieron presentes coordinadores de los programas y áreas del CIC y miembros de la Iglesia Presbiteriana de Nashville, Tennessee, en Estados Unidos, de visita por estos días al Consejo.

El objetivo de la reunión fue intercambiar acerca del trabajo del programa de Juventud de la Institución, así como el quehacer actual y los proyectos que desarrollan las pastorales jóvenes de diferentes iglesias cubanas.

Durante casi tres horas, el intercambio arrojó luces al trabajo social que se genera en los espacios eclesiales y ecuménicos, en la importancia del aspecto formativo para la capacitación bíblico teológica juvenil y en las acciones de acompañamiento a experiencias concretas en toda la nación que demandan la presencia de los jóvenes cristianos.

Entre las opiniones más importantes estuvo la de volver a ganar los espacios donde tradicionalmente la juventud ha sido protagonista dentro de las iglesias, así como la necesidad de resignificar los valores éticos de este grupo etario.

Juicio aparte mereció el tema de la evangelización efectiva, para estas edades.

El cónclave demostró que la juventud cristiana experimenta una gran capacidad movilizador y se constituye en el motor principal de la sociedad y de los espacios donde se inserta. Sus sueños, ideas y proyectos redundarán en la unidad del movimiento ecuménico cubano.