Iglesias más preparadas ante situaciones de emergencia

Iglesias más preparadas ante situaciones de emergencia

  • Ayuda del CIC llega a localidades afectadas por el huracán Michael en Pinar del Río
  • Creado el Comité de Emergencia local

Hasta el municipio Sandino, en Pinar del Río, la provincia más occidental de Cuba, llegaron representantes del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), miembro del Foro Cuba de ACT Alianza, para entregar artículos útiles a las personas que fueron afectadas por el paso del huracán Michael, a inicios del mes de octubre de 2018, y para motivar la creación de un Comité de Emergencia organizado desde las iglesias de la localidad.

Allí se dieron cita una veintena de representantes de cinco iglesias, convocadas por la Coordinadora provincial del CIC en Pinar del Río, Rev. Aleida Palacios. De primera mano se pudo conocer de las afectaciones ocurridas en la localidad, en su mayoría relacionadas con pérdidas de techos de las viviendas.

La iglesia Misión Mundial, cedió sus locales para el encuentro. Varios de sus miembros dieron testimonios de las vivencias durante los días del huracán. Es el caso de Daniel Carballo Álvarez, líder local, quien relató que el paso del fenómeno no fue algo muy esperado, por lo que había muchas personas desprevenidas. También explicó que el municipio Sandino estuvo bastante desolado, se acumuló gran cantidad de basura, numerosos árboles cayeron y hubo casas que perdieron sus techos.

También Rosa Márquez López narró sus vivencias y preocupaciones; el paso de esta tormenta fue de mucha preocupación pues su familia vive en una zona de difícil acceso, además de tener dos hermanos que estaban justo en el cabo de San Antonio, extremo más occidental del territorio cubano, a unos 15 km de donde pasó el ojo del huracán. Ellos se refugiaron en las cuevas por dos días de lluvia intensa y luego pudieron regresar bien a casa. “Tuvimos algunas pérdidas materiales por la lluvia y el viento, pero gracias a Dios estamos vivos y contamos con personas que nos ayudan”, expresó.

Hubo casos para los que el ciclón fue más un aprendizaje. Como le sucedió a Anaidalys Ayala Montero, de la iglesia Betel, quien cuenta ya con siete meses de embarazo. “Mi esposo y yo llevamos viviendo algún tiempo aquí, y esta fue la primera ocasión que me vi sola, al frente de una casa, sin el apoyo de mis padres, en una situación tan difícil”, contó a todos los presentes, y añadió: “así que me tuve que sobreponer a los miedos y enfrentarme a todo, incluso hasta a cocinar con carbón para tratar de ayudar a los demás. Por eso yo aprendí mucho en ese tiempo, lo que me viene muy bien ahora que espero un niño pronto”.

Para todas las personas que asistieron hubo tiempo de compartir sus experiencias del paso del huracán Michael, así como testimonios de gratitud a Dios por preservar las vidas, ya que este fenómeno no provocó pérdidas humanas. También se expresaron palabras de agradecimiento por la entrega de los materiales llevados por el CIC para su distribución a personas afectadas. La ayuda incluyó arroz vitaminado, artículos de aseo personal y útiles escolares.

Sobre esto opinaron los pastores Bárbara Cordero y Enrique Díaz, de la Primera Iglesia Pentecostal de Cuba, en una localidad cercana conocida por Tabaco. “En medio del ciclón pudimos ver que Dios siempre ha estado con nosotros, hemos pasado momentos muy difíciles a raíz de esta tormenta y sabemos que Él no nos desampara. Por eso queremos agradecer esta ayuda que hoy nos llega, que va a permitir traer un poquito de alegría en especial para niños y ancianos de nuestra iglesia”, expresaron visiblemente emocionados.

Por su parte la Lic. María Luisa Navas, asistente del Foro Cuba de ACT y coordinadora del Programa de Emergencia y Ayuda Humanitaria del CIC, explicó brevemente las características de ACT Alianza y del Foro local, sus objetivos y alcance. Asimismo alentó a las iglesias a involucrarse en el trabajo de preparación para poder enfrentar los eventos adversos que ocasionan situaciones de desastres y no actuar espontáneamente sino tomar acciones para reducir el impacto de los mismos y cuidar la vida, regalo de Dios, de la mejor manera posible. También animó a trabajar no solo durante la respuesta a emergencias, sino desde la prevención y la preparación, fases muy importantes del ciclo de reducción de desastres.

Navas también tocó puntos clave tales como el cuidado adecuado a personas de diferentes grupos vulnerable durante las emergencias; tener provisiones de alimentos, agua segura, higiene, son algunos de los ejemplos de cuidados previos que se pueden tener a la hora de enfrentar un desastre natural, en los cuales la iglesia puede ser parte activa en su comunidad.

Para trabajar en este sentido fue creado el Comité de Emergencia local, conformado por Wilfredo Manuel Pérez Vargas, Alexander Ruiz, Eldo Manuel Peña Pérez y Bárbara Cordero Diaz, quienes se capacitarán, para, en conjunto con la Coordinadora Provincial y otros Comités locales, aunar saberes que contribuyan a prevenir en buena medida los daños causados por eventos naturales futuros.

El huracán Michael pasó por las inmediaciones de la provincia de Pinar del Río, en el extremo más occidental de Cuba, provocando acumulados de precipitaciones que superaron los 200 milímetros en varios lugares durante 24 horas; luego de 10 años sin que otro fenómeno meteorológico afectara la zona.

About the Author

Comunicaciones CIC administrator

Leave a Reply

Solve : *
10 + 9 =